Cazadora de Nubes


Dicen que las musas de los poetas viven en las nubes.

No sé por qué, pero me atraen….

Quizás por su variedad de contornos y colores; por su relación con lo más exaltadamente imaginativo, en la fantasía del contemplador más sensible las nubes se transforman en mujeres, navíos, animales….tan pronto son negras como radiantes de luz. Por su fluir en el cielo; no importa su ritmo, lo esencial es su indetenible movilidad :” su ver pasar” el tiempo. O por esa tenue corporeidad condensación de emoción y estética.

Las nubes son “Castillos en el aire”, efímeras figuras dominadas por Eolo, ecos de nuestros deseos inalcanzables, compañeras fieles de nuestro viaje.

Confieso visitarlas a menudo.