Galeria


A propósito de mi pintura.

A menudo mis cuadros tienen su origen en un apacible y sereno deambular nunca demasiado lejos del mar.

Son instantáneas íntimas que pertenecen a todos, todos hemos visto y sentido esos atardeceres en una playa, esos cielos tormentosos… Casi siempre espacios abiertos que nos conducen al infinito, al horizonte, línea imaginable donde confluyen todos nuestros sueños, emociones y deseos donde se funden los tres universos:

  • El cielo que nos eleva.
  • La Tierra, que nos sujeta.
  • El Mar, que nos hace soñar.

Mi pintura nace de una emoción,

No es el tema el que guía mi pincel, sino la emoción de pintar.

El dibujo sucinto, las formas fugitivas, el objetivo es implicar al espectador en una imagen reconocible, por ello el cielo es el elemento dominante, las figuras, si las hay, son secundarias o anecdóticas.

Cuando pinto, me dejo absorber por el espacio e intento aprehender la luz siempre diferente cada momento.

Este oficio tiene que ver con la memoria, la experiencia y las emociones, trato de cultivar mi memoria visual e intento  transmitir lo sentido en la tranquilidad de mi atelier.

Por esto no hay nada que comprender en mi pintura, todos los razonamientos se desvanecen en la emoción del instante.

La naturaleza despierta en mi un gran respeto y admiración, siento una intensa y sincera gratitud hacia ella y experimento un profundo bienestar cuando pinto con esos sentimientos.

Mi deseo más íntimo es compartir esta emoción.

De aquí nace mi pintura.